Puertas de la Muralla de Segovia. Parte VII

san_martin_segovia… La primera reacción en contra no se hace esperar, y así D. Ezequiel González remite al Ayuntamiento un oficio por el que pide se suspenda el acuerdo tomado en la sesión anterior. Insertas dentro de un informe extenso y retórico, las razones que alega en contra del derribo del arco pueden resumirse en tres: por su hermosura arquitectónica, diciendo ser un arco de estilo greco-romano, a modo de arco de triunfo; por los recuerdos históricos que encierra, de los que hacer una larga relación (visitas reales, entradas triunfales, etc.) ; y por ser la puerta principal de la muralla.

Más o menos acertado en sus aseveraciones (resulta difícil por no decir imposible reconocer o asignar un estilo greco-romano a un arco de la muralla medieval, retrotrayendo sus orígenes a fenicios y cartagineses) lo que no se puede negar es que su informe, inflado y retórico, como tantos escritos del XIX, está lleno, sin embargo, de amor hacia la ciudad y de comprensión de que los problemas de un casco antiguo no se solucionan con las alineaciones tiradas a escuadra.

Justificada la obra por el Ayuntamiento, entre otros motivos, para hacer una bajada más cómoda al barrio de San Millán, pues con el tiempo se considera que dicho trayecto será la arteria principal que conduzca al ferrocarril, no lo ve así Ezequiel González, alegando que para tal fin la vía de comunicación es y será siempre la calle de San Francisco. Tampoco reconoce justificada la necesidad de ensanchar la calle, pues con su derribo sólo se ganarían, según él, dos metros de terreno. Por último, apunta cómo en otros lugares de España y del mundo (Mérida, París, Roma, etc.) se respetan los monumentos y las ruinas a pesar de ser éstas un estorbo y un importante impedimento para la fluidez de la circulación. Apoyado en estas razones concluye su informe exhortando a los concejales a reflexionar y cambiar de opinión sobre el acuerdo tomado, aduciendo además que la falta de recursos económicos que sufre el municipio imposibilitarían la completa realización del proyecto. Solicita, por último, que se pida opinión a los arquitectos Municipal y Provincial, a la Comisión de Monumentos, al Director de la Escuela de Artes y Oficios y a los vecinos instruidos.

En oficio remitido por le Ayuntamiento con fecha 18 de agosto de 1.883 se contesta a Ezequiel González, que, en sesión de 16 de agosto de ese año la Corporación municipal se ratificó en su decisión de derribo, desestimando la propuesta anterior, pues ni el arco es tan histórico y artístico como argumenta el Sr. González (así lo reconocía, como vimos, la R.O de 21-III-1.883), ni Segovia es tan monumental como las otras ciudades que él señala, cumpliendo el Ayuntamiento con esta decisión todas las leyes y normativas vigentes; además considera el Municipio que no existe parangón entre lo que sucede en otras capitales con lo que debe suceder en Segovia que entrando en la vida moderna necesita para ello ensanche en sus vidas públicas, y mejorar su quebrantado ornato público, empequeñecido siempre por la habitual resistencia a no perder antiguas costumbres reñidas en la actualidad con los adelantos de la civilización y cultura.

Autor: Miguel Angel Chaves Martín
FUENTE: Asociación Cultural Plaza Mayor de Segovia

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