La Comunidad y Tierra de Segovia. Capítulo Primero – Parte IV

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Palacio de Riofrío (Segovia)

Palacio de Riofrío (Segovia)

… Expuesto ya, que desde el año 1857 se hallan regidos y gobernados los bienes y derechos de la Comunidad por una Junta de investigación y administración, y teniéndose en cuenta las prescripciones de la vigente ley de Ayuntamientos, así bien que las de la razón, reforzadas en el presente caso por la dificultad de lo imposible, surge, a poco que se analice o se estudie el asunto, un problema que nadie se ha cuidado de resolver a lo que creemos, y cuya solución nos parece sencilla y clara por demás. Tal es el de si, a pesar de haberse declarado disueltas y extinguidas las Comunidades en 1837, y a pensar también de la creación de las Juntas administradoras e investigadoras, encargadas de preparar la manera de dividir y adjudicar los bienes, acciones y derechos entre los pueblos interesados, existen y pueden existir hoy estas Corporaciones, con la plenitud de facultades que tuvieron en sus buenos tiempos, sin hallarse ya obligadas a disolverse, o si, por el contrario, habrán de distribuir, entre los pueblos partícipes, la propiedad o el haber común.

En los muchos años que tuvimos la honra de ser consultados por el Ayuntamiento de Segovia y por la Junta de investigación y administración, siempre creímos que era materialmente imposible distinguir la Comunidad y repartir sus bienes y derechos, aunque las disposiciones oficiales así lo ordenasen.

Montes de Valsaín

Bosques de Valsaín (Segovia)

Las inscripciones nominativas, libradas por el Estado a favor de la Comunidad, en compensación de sus bienes desamortizados, esas sí que se podrían repartir, formándose previamente la cuanta del capital que correspondiera a cada pueblo, según su vecindario; y, una vez formada, canjeándose esas inscripciones totales por otras parciales, también nominativas, en favor de cada uno de los Ayuntamientos interesados, en equivalencia de lo que respectivamente les correspondiese en la división. Pero los pinares de la Comunidad, que son indivisibles por la ley, el disfrute de las leñas secas y muertas sobre fincas propias y ajenas, y el aprovechamiento de los pastos sobre esas mismas fincas y derechos, que pertenecen a los pueblos comuneros, ¿cómo y de que manera se habrán de dividir? ¿Es posible dar a cada uno en particular lo que es de todos? ¿Habrá medio hábil, ni siquiera discreto, de hacer tantas porciones de los pinares y demás fincas y aprovechamientos como son los pueblos interesados? Aunque se encontrase fórmula expedita de partición, ¿dejaría de ser ocasionado a dificultades sin cuento el disfrute parcial de los así dividido, que desde luego daría lugar a encontradas aspiraciones y abusos, agravados por la falta de una Junta, representación o dirección, con facultad bastante para regular el mutuo aprovechamiento, y defender los derechos de la colectividad?

Mapa-de-la-Provincia-de-Segovia-1773

Mapa de la Provincia de Segovia en 1773

Mal arreglo tiene la división de fincas, cuando conocidamente es contraria a su esencia y altera su substancia; mas cuando se trata de partir lo que es propio, nada menos que de 132 municipios de una parte, y la Ciudad de Segovia de la otra, todos ellos lo mismo que la Ciudad con distinta participación, según su mayor o menor importancia; cuando hay de por medio aprovechamientos y disfrutes de pastos y leñas, que pueden ser gozados individualmente por los 18.000 y pico vecinos que componen los pueblos de la Comunidad, las dificultades aumentan y suben de punto, hasta llegar a lo imposible.

Inconveniente e irrealizable la extinción de estas Corporaciones, cuando con ligero propósito fue acordada, la ley municipal, que hoy rige, no solo dejó implícitamente sin efecto el acuerdo de su término definitivo, sino que vino a reconocer la existencia legal de las antiguas Comunidades de Tierra, ratificándolas de un modo expreso, y favoreciendo la creación de otras nuevas para lo futuro.

(1)  A lo que parece, hace tiempo tienen entablado expediente los cuatro Ayuntamientos excluidos, en reclamación de sus derechos. Mal instruido, y no mejor resueltos algunos de sus trámites, de desear es que se estudie a fondo la justa reclamación de esos vecindarios, y que no se les excluya de los aprovechamientos que legítimamente les corresponden, lo mismo que a todos los demás. En la sesión celebrada por la Junta de la Comunidad, en 11 de Septiembre de 1893, se acordó conceder los permisos solicitados por varios vecinos de dichos pueblos para extraer leñas secas y muertas de los pinares de Valsaín y Riofrío, siempre que justifiquen que pertenecen a la Comunidad. La justificación les ha de ser muy fácil, por ser indudable que fueron arrabales de Segovia, y que han venido en el uso y aprovechamiento de esos derechos, aun después de su separación de la Capital.

FUENTE: La Comunidad y Tierra de Segovia. Estudio Histórico-Legal. D. Carlos de Lecea y García

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