La Ciudad de Segovia y su Tierra. Parte V

<- La Ciudad de Segovia y su Tierra. Parte IV

La vía pública: Calles y Plazas

487934_286474574817747_1273918013_n

Puerta de San Martín

Al referirnos a la red viaria en la ciudad de Segovia tenemos que diferenciar obligadamente entre la ciudad <<intramuros>> y los arrabales. El interior de la ciudad amurallada no presenta un trazado regular de vías, la explicación de su irregularidad habrá que buscarla en los primitivos emplazamientos de collaciones y parroquias y el relleno posterior de los espacios vacíos, realizado con criterios urbanísticos poco estructurados. Sin embargo, se impone la necesidad fundamental, que es la de la comunicación de toda la ciudad amurallada con los arrabales orientales, utilizando para ello las puertas de San Juan y de San Martín.

Estos ejes no podemos decir que hayan condicionado el trazado urbanístico, más bien se han abierto paso desde la plaza Mayor de San Miguel hacia los arrabales y hacia el Alcázar. Este era el trazado que seguía la <<calle Real>>. En los arrabales las parroquias buscan la proximidad del agua ya viniera del acueducto o por los dos ríos: Eresma y Clamores. A partir de estas vías el trazado de las calles era irregular, buscaba comunicar unas collaciones con otras, salvando alturas y desniveles.

Lo más indicativo que hemos encontrado en la documentación sobre la preocupación por la red de vías urbanas es el interés que muestran por el buen estado de las mismas, y se traducía en obras de reparación que se sucedieron a lo largo de estos años del siglo XV.

385287_158940110923127_204345215_n

Puerta de San Juan

En primer lugar se buscaba ampliar la anchura de las vías y las calles, y para ello no se dudaba en tirar aquellas construcciones que obstaculizaran el paso. Tal es el caso de la obra que por disposición real afectaba a la calle que comunicaba a la ciudad a través de la puerta de San Juan. No resulta extraño ver al rey interviniendo y disponiendo en cuestiones de urbanismo, sobre todo si atendemos a las condiciones del objeto de cambio, ya que se trataba del entorno urbano que afectaba a la puerta de San Juan, situada al este de la muralla; esta era una entrada fortificada, protegida por torres, y que al ser parte integrante de la fortificación de la ciudad de Segovia, y el rey hacía merced de su tenencia, entregándola, por lo general junto con el Alcázar, a algún personaje de la nobleza para que las defendiera de cualquier ataque, en nombre del rey. Se trataba pues de un órgano defensivo, en el interior de la ciudad, cuya remodelación dependía absolutamente del rey.

Es de suponer que la urgencia de pedir una mayor accesibilidad a la ciudad amurallada a través de esta puerta se justificara, habida cuenta de que la ciudad era un centro económico en crecimiento que precisaría de accesos despejados, aunque como en este caso el conseguirlo afectaría a ciertos dispositivos de seguridad y defensivos, que se basaban en entorpecer el paso a través de la vía pública, creando pasos estrechos más fáciles de proteger. Entonces había que decir entre disminuir las condiciones de seguridad en la defensa, a cambio de facilitar la entrada de carruajes y personas a la ciudad de intramuros, o lo que era lo mismo, optar entre la ciudad militar o la ciudad económica.

64351508

Calle de San Juan. Segovia

Segovia_-_Calle_de_San_Juan_1

Calle de San Juan. Segovia

Fuente: Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines del medievo – Maria Asenjo Gonzalez

A %d blogueros les gusta esto: