La Ciudad de Segovia y su Tierra. Parte II

<- La Ciudad de Segovia y su Tierra. Parte I

Emplazamiento de la ciudad y rasgos urbanísticos generales

castle_segoviaSe aborda este primer apartado con la intención de conocer el espacio urbano de Segovia. La ciudad parece notablemente influida por su origen como ciudad frontera. Se desconoce la fecha de su reconquista y a través de los Anales Toledanos se sitúa su población en 1088. En un primer momento la ciudad presentaba una zona alta fortificada y despoblada, que contrastaba con la zona baja y peor defendida, a orillas de los ríos Eresma y Clamores, que se encontraba mejor poblada.

A principios del siglo XII se constituyen los primeros barrios en la zona alta, San Martín y la Canongía, y la iglesia de San Miguel aparece mencionada en un documento del año 1117.

Los barrios de la ribera del Eresma y los del Este y Sur serían los más concurridos, en ellos la población se encontraba distribuida de una forma especial, organizada a modo de aldeas, constituidas en torno a las parroquias. Lo cual puede relacionarse con las descripciones que dan los geógrafos musulmanes de la ciudad de Segovia. En esta zona baja de la ciudad, el centro de la actividad económica sería el Azoguejo, mientras que en la zona alta sería la plaza situada delante de la iglesia de San Miguel, la cual se convertiría en centro de la vida económica en el interior de la muralla.

Se disponía, dentro y fuera de las murallas, de grandes espacios abiertos, que unían las distintas colaciones, que permanecían aisladas, entre sí y de esa forma se asemejaban a pequeñas aldeas.

La muralla es un elemento esencial, ya que en el caso de Segovia el emplazamiento de la ciudad atiende a su valor defensivo y la muralla se utilizaba más como reducto que para impedir el acceso a la ciudad.

populationDesde su repoblación, Segovia se ha visto obligada a funcionar coordinando los arrabales y la ciudad intramuros. La ciudad es resultado de la combinación entre el enclave fortificado y los arrabales populosos que permanecen más abiertos al exterior, y por sus condiciones de asentamientos a orillas de los ríos Eresma y Clamores facilitaban el establecimiento de la población. El emplazamiento en la ciudad alta respondía a una necesidad defensiva. Este muro de fortificación culminaba en el Alcázar, gran baluarte del aspecto militar de la ciudad amurallada.

Fuente: Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines del medievo – Maria Asenjo Gonzalez

A %d blogueros les gusta esto: