La Ciudad de Segovia y su Tierra. Parte I

Comunidad_de_la_Ciudad_y_TierraEstos van a ser dos marcos geográficos distintos que constituidos como dos realidades diferenciadas se van a complementar durante siglos. La ciudad figura como el elemento dominante, arropada y protegida, iba a transferir ese sentimiento de superioridad, que tan a gala tenían las clases dominantes que en ella habitaban. Se manifiesta en los adjetivos que acompañan a una realidad de deseo de prevalecer, que se proyectaba en múltiples detalles de su apariencia y aspecto exterior. Atendiendo a la importancia que la imagen tenía para una población ávida de conocer por los sentidos, se piensa en cada uno de los detalles exteriores y se cuidan con esmero. La muralla, grandiosa fortificación con sus torres y sus puertas, proyectaba una imagen única de seguridad, vista desde las colinas y los llanos de los alrededores. Aquel baluarte defensivo de otros tiempos se fue mejorando y transformando hasta adquirir un aspecto majestuoso. La iglesia catedral, los templos y palacios contribuían a enaltecer a la ciudad y a hacer de ella un lugar privilegiado del que se sentirán orgullosos sus habitantes, ante la palpable admiración de los vecinos de la Tierra.

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La ciudad de Segovia jugaba un papel y las múltiples condiciones de su aspecto urbano se ponían al servicio de la dominación jurídica, política, social y económica que ejercía su concejo sobre los lugares de su Tierra. La Tierra, carente de una imagen propia, era el espacio salteado de aldeas y pueblos, y en la documentación de la época las alusiones y referencias hechas a la Tierra dejan de traslucir cierto sentido de posesión sobre ese espacio natural por el que se extiende en dominio de la ciudad.

Esta relación ciudad-Tierra no se atiene a unas normas de complementariedad entre ambas partes; a fines del siglo XV lo que resulta es más bien una clara relación de dominio de la ciudad sobre la Tierra.

La oligarquía urbana de Segovia al frente del gobierno de la ciudad constituía la cabeza de un señorío mercado_sexmocolectivo que dominaba, con todas las atribuciones, sobre los vecinos pecheros de la ciudad y de la Tierra. A ella correspondía hacer efectivo el dominio y el señorío de la ciudad, y no dudaría en intentarlo, utilizando cuantos métodos tenía a su alcance. Así, con tremendas cargas impositivas, que satisfacían los vecinos pecheros, se llevaron a cabo las obras públicas de reconstrucción y mejora de la ciudad en este período. Detrás de esa grandeza estaba el callado esfuerzo y las contribuciones de <<pechos>> de miles de campesinos y artesanos segovianos. Pero la ciudad se transformó atendiendo a las inquietudes y a los modelos estéticos y de calidad de vida que se propugnaron desde sectores de la oligarquía urbana, influidos sin duda por el efecto que en ellos habrían producido las imágenes de otras ciudades y seguros de que una vez satisfechas las necesidades y lujos personales era preciso abordar la mejora o la creación de servicios públicos: pavimentación, canalización de aguas residuales, remodelación urbanística, etc. Porque la ciudad era un espacio inmediato en el que se desarrollaban sus vidas y actividades políticas y de gobierno, y dicho espacio necesitaba adecuarse convenientemente, con objeto de que resultara un escenario apropiado para sus propios fines.

Fuente: Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines del medievo – Maria Asenjo Gonzalez

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