La Aljama hebrea de Segovia. Parte V

<<- La aljama hebrea de Segovia. Parte IV

Catedral_Segovia_Sexmo… A pesar de la expulsión, muchos judíos conversos permanecieron en sus casas contribuyendo a su conservación. La antigua judería va a sufrir el mayor impacto en su tejido urbano, con la construcción de la nueva Catedral (1.525 – 1.577) pues la antigua catedral, situada en la actual plaza del Alcázar se destruyó en la guerra de las Comunidades, trasladándose a su ubicación actual en la Plaza Mayor de Segovia, para lo cual fue necesario derribar muchos edificios de la judería y desplazar la iglesia de San Miguel, donde fue coronada Isabel la Católica en 1474, que se encontraba en el centro de la plaza sobre un antiguo templo romano.

La decadencia de la industria pañera del siglo XVII, la crisis económica, con la devaluación de la moneda y la ruralización de la población, hizo que no se construyeran edificios significativos y, muchos fueron abandonados. Esta situación continuó en el siglo siguiente. Esta etapa representó para la ciudad, decadencia, ruina, atraso, estancamiento demográfico, crisis económica y la desaparición de la industria. Todo estaba en función de la Corte a la que se le arreglaban los caminos para sus desplazamientos a las cacerías en La Granja de San Ildefonso y en detrimento de una ciudad que cada vez parecía mas pobre y ruinosa. Esta ciudad en crisis, seguía asombrando a los viajeros por el fuerte contraste que ofrecía, un caserío pobre y ruinoso sobre el que se alzaban grandes masas arquitectónicas de iglesias y conventos con sus elevadas torres.

pen_pencil_carro

Las únicas intervenciones realizadas en el recinto amurallado fueron el ensanche de algunas calles y la supresión de las esquinas que suponían un obstáculo a la circulación de los todavía escasos carruajes. Segovia era una ciudad estamental propia del Antiguo Régimen constituida por el estamento eclesiástico – poseía el 53% del caserío- y el civil: nobleza e industriales (nueva burguesía) el 47%. La disminución de la población, la despreocupación y la falta de recursos económicos de las clases privilegiadas condujeron a un proceso de degradación del caserío que se trató de contener con disposiciones reales (Cédula de Carlos IV y licencias municipales otorgando suelo a quien quisiera construir, 1.788). No constan transformaciones urbanas en esta época. Los datos del Catastro del Marques de la Ensenada (1.753), junto con los libros de Hipotecas permiten una aproximación de aquella época.

Con el reinado de Carlos III y las nuevas ideas de la Ilustración, se dan los primeros pasos en las mejoras del aspecto urbano, higiene y sanidad. Las conducciones de agua – aquí a través del Acueducto – y alcantarillado, la construcción de aceras y el empedrado y alumbrado de las calles. La construcción de cementerios extramuros, impidiendo enterrar en las iglesias a los ciudadanos, a excepción de reyes u obispos (Real Cédula de Carlos III, 3 de Abril de 1.787)

Fuente: La Aljama hebrea de Segovia (María Prado Sarratea)

A %d blogueros les gusta esto: