Historia del Excelentísimo Ayuntamiento de Segovia

P-CASTLE-398Segovia. Durante la Edad Media, el Concejo segoviano solía reunirse en la iglesia románica de San Miguel, que estaba ubicada en lo que ahora constituye el centro de la Plaza Mayor, celebrando sus sesiones en invierno en el coro y en verano en el atrio. En 1.532 y por motivo de haberse hundido la iglesia, se pensó en la construcción de una casa para el Consistorio, pero una serie de cirncunstancias demoraron el que se hiciese realidad esta idea, reuniendose entonces el Concejo durante algún tiempo en unas dependencias, que alquilaron para tal fin, en el palacio del conde Puñonrostro. (Hoy delegación de Hacienda).

En 1.610 el arquitecto Pedro de Brizuela presentó los planos de los que sería la Casa Consistorial, al mismo tiempo que el proyecto de la remodelación de todo el frente norte de la Plaza Mayor, en el centro de la cual estaría el Ayuntamiento, adjudicándole la obra al maestro de cantería Jusepe de Zazo. Las obras llevaron un ritmo muy lento, por lo que en 1.613 Zazo era destituido, sustiyendole los maestro Jerónimo García y García Sanz, que mas tarde contaron con la colaboración de Martín de Berrueta.

Por fin en 1.622 el edificio estaba casi terminado a falta de las torrecillas de la parte superior que realizó en 1.625 el maestro Andrés Calvo. Otros artífices que intervinieron en la decoración de los interiores fueron el entallador Nicolás González y los pintores Agustín de Nicolás y Antonio Sánchez Palomino. En 1.630 el edificio, lo mismo que todo el frente norte de la Plaza Mayor, quedada concluido.

Es de severa bellaza y presenta en su fachada principal tres plantas. La primera ofrece unos soportalesPlaza Mayor de Segovia con arcos de medio punto sobre pilares con columnas pareadas adosadas a excepción del arco central que aparece flanqueado por una columna a cada lado. La planta noble ofrece cinco huecos adintelados con balcon corrido, articulado por pilastras y teniendo cada uno de los huecos en la parte superior una cartela. El último piso, con idéntica articulación, ofrece cinco grandes ventanales. En los extremos las dos torrecillas con sendos balcones de forja, con chapiteles y en el centro la del reloj, con su castillejo de forja para las campanas.

En el interior destaca la escalera de honor y la Sala Blanca o Isabelina, llevadas a cabo, además de otras importantes reformas, en el año 1.852.

Fuente: MUNIPOL – pág. 149

 

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