Gobierno y representación de la Ciudad y de la Tierra. Parte IV

<– Parte III

antifononario… Se dice que el tercer día de la Pascua de Çincuesma o del Espíritu Santo puedan estar reunidos y elegir dos procuradores, designándolos de entre los dichos hombres buenos ciudadanos, atendiendo a que uno de ellos sea vecino y viva en el interior de la ciudad amurallada, y el otro sea de los arrabales. Dispone también que ocupen el cargo durante un año.

Una vez nombrados los procuradores, éstos se debían de presentar en el concejo y regimiento de la ciudad y allí, según costumbre, jurar y ser recibidos por el dicho concejo. Durante el tiempo que duraba su cargo podían entrar en el concejo y estar en él presentes, como procuradores del dicho común, e alli puedan e hayan de notificar e dununçiar e hazer relaçion al dicho conçejo justiçia rregidores de la dicha çiudad todas las cosas que entendiere ser necesarias e ser complideras se notifiquen e denunçien e digan para proveerse.

Piedras de Reunion del  Concejo

Piedras de Reunion del Concejo

Por último, se establece en dicha sentencia que cuando surja alguna cuestión que afecte directamente a las libertades y privilegios de los hombres buenos, o sobre otras cosas, que sean en su perjuicio, que en tales casos se pueda — con la licencia precisa y en el lugar acostumbrado — reunir a los vecinos del común, junto con la justicia de la ciudad y los regidores de su estado y que juntos resuelvan dicho asunto. Si en tales ayuntamientos se requiriese mayor remedio para algún asunto, que se apele a los reyes, pero que esto no se haga nunca sin antes haber pedido y haber solicitado permiso en el concejo de esa ciudad.

 Fuente: Segovia. La Ciudad y su Tierra a fines del medievo – Maria Asenjo Gonzalez

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