Calles de Segovia. El Parral

La calle de El Parral sube desde la alameda del Eresma hasta el monasterio del mismo nombre.

juan_pachecoEstá candente la polémica acerca de quién fué el fundador del histórico monasterio del Parral, si el Rey Enrique IV o su valido D. Juan Pacheco, y opiniones muy autorizadas de una y otra parte, es una de ellas que nos parece muy razonable, que la iglesia fué fundada por Pacheco, marqués de Villena, en el sitio donde estuvo la ermita  dedicada a Nuestra Señora del Parral, fuera por gratitud por haber salido victorioso de un desafío en las cercanías de la ermita, y si esto no es verdad, por ostentación de piedad o de grandeza; y que el convento fué establecido por Enrique IV, y para ello argumentan los que defienden esta opinión con la historia, con las piedras, con los antecedentes y modo de ser de estos personajes.

Los frailes jerónimos tomaron posesión del convento en 1447 y se inauguró en 1459, siendo su primer prior fray Rodrigo de Sevilla.

monasterio-de-el-parral-de-segoviaEl monasterio fué construido esencialmente por artífices segovianos, nombre consignados en las crónicas y guías y que ponen muy alto la cultura artística de nuestros obreros de aquella época del siglo XV. También relatan los libros que del monasterio tratan los más eminentes monjes que vivieron en él, y entre unos pocos, citamos a Pedo de Mesa, privado de los Reyes Católicos; Juan Escobedo, restaurador del Acueducto, y al Cardenal Castagna, después Papa Urbano VII. Uno de los libros que escribieron estos monjes, fué la obra titulada Los siglos jeronimianos.

El estilo del monasterio también es opinable, quien le llama gótico, quién le denomina mudéjar. La fachada da idea de su belleza y en sus alturas se admiran los escudos de los marqueses de Villena y Escalona. La torre es esbelta y en su remate, adornada con calados platerescos. La iglesia es de tres naves, con buen crucero ancho y estrellado en su bóveda, y en su capilla mayor se destaca su gran retablo plateresco, de cinco cuerpos, terminado en 1553 y con tallados de las vidas de la Virgen y de varios santos, su crucifijo y el busto del Padre Eterno. A los lados del altar están los sepulcros y estatuas de los marqueses de Villena.

Segovia_-_Real_Monasterio_de_Santa_Maria_del_Parral_16A la derecha del crucero se contempla el magnífico sepulcro de Dª Beatriz Pacheco, hija bastarda de Villena, y en la iglesia, en el suelo y en las paredes, muchas sepulturas de diversos estilos; en una, los restos del sucesor y del fundador D. Diego López Pacheco. Es también muy notable la sacristía, con un gran cuadro de San Jerónimo y las puertas muy artísticas y grandiosas.

Exclaustrados los frailes, la iglesia y el convento perdieron su grandeza, sin que bastara a impedir su deterioro la estancia algunos años de las Religiosas franciscanas de la Concepción y el Parral, ha ido perdiendo carácter y su hermoso patio y refectorio y las demás habitaciones interiores amenazan ruina.

Por la galería del patio se llega a la habitación convertida en <<Panteón de segovianos ilustres>>. Allí están los restos de los capitanes Fernán García y Día Sanz, y allí se llevaron en 30 de noviembre de 1873, desde su iglesia de San Juan, los del célebre historiador Colmenares. El sagrado lugar se ha adecentado mucho en los últimos años y se han puesto las siguientes inscripciones lapidarias: <<Panteón de segovianos célebres ||Nihil est honor nisi honorantum|| Los restos mortales de los capitanes ||D. Día Sanz de Quesada|| y D. Fernán Garcia de la Torre|| sus sepulcros y cenotafio que estaban en la iglesia de San Juan de esta Ciudad || han sido trasladados a este Panteón || por la Comisión provincial de Monumentos || el día 6 de diciembre de 1871.>> – Otra: << A la memoria de || Juan Bravo || el comunero|| y del doctor || Andrés Laguna.>>

El monasterio ha tenido grandes riquezas, debidas a la esplendidez de los Reyes y de los Villena, y suyos eran los terrenos y la ermita de San Ildefonso en los pinares de Valsaín. Sus libros, sus manuscritos, sus alhajas y vasos sagrados, y una custodia de una arroba de plata y otros muchos más objetos, atestiguaban la riqueza e importancia del célebre monasterio. Está el edificio declarado monumento nacional.

Últimamente se han hecho obras para su conservación, y se ha concedido después un importante crédito para restaurar lo que se pueda, y de desear es que se aplique con esmero y diligencia a la reparación de esta joya artística, digna de mejor destino.

FUENTE: Las Calles de Segovia – Mariano Saez y Romero.

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